Ojo, que no cualquier email, son emails sorpresa.
Sorpresa porque no tienen ni un día fijo, ni una recurrencia fija, ni un horario fijo y, a veces, van con audio aún más sorpresa.
Lo que ya no sé si es tan normal es que las mujeres que los reciben me digan cosas cómo estas:
Si quieres recibirlos solo tienes que suscribirte aquí. Además, en el primer email te cuento ALGO que cambió mi vida (aunque ahora ya no sé si te suscribes porque te apetece o por cotilla).
Gracias por suscribirte
Me hace mucha ilusión tenerte por aquí.
Ve ahora a tu email, revisa la carpeta de spam o promociones que ya sabes que los emails a veces son un poco traviesos y se esconden.
¿De qué van mis emails?
Son píldoras de la vida: de cómo sentirte mejor contigo misma, con los demás, de cosas que me pasan en mi vida normal y de las cuales me dan para un email, de cómo cambiar tu vida sin tener cambiar de vida y también para salir del bucle del scroll.
No quiero que mis emails los veas como otro más de información, si es así, mejor que te des de baja. Mi objetivo es que haya una transformación, pequeñita, del 1%...suficiente como para que avances.
Y, por último, pero no menos importante: te hablaré de mis programas de cambio de identidad para que te veas y sientas como una diosa del olimpo.
¿De qué voy yo?
Esta pregunta suena un poco a chulita sin ser yo nada de eso 😅. Pero bueno, te cuento de qué voy y qué quiero crear aquí.
He estado muy perdida muchos años de mi vida, con la autoestima por los suelos y buscando validación hasta para comprar yogures.
Aposté por varias terapias, estudiar el mundo del desarrollo personal, leer libros de autoayuda,...y tenía la sensación de alivio momentáneo pero al día siguiente mi vida seguía igual. Hasta que hice de mi otra versión.
Una que no tenía miedo a todo, que no se sentía culpable por no estar para todo el mundo, que se quería y así tenía mejores relaciones, que no vivía con una voz interna machacona que no la dejaba en paz.
Así que aquí estoy, cuatro crisis existenciales después, compartiendo lo que me hubiera gustado saber hace tiempo. No qué hacer, sino cómo hacerlo.
Ciaíto, nos leemos en el email.